PACÍFICO

Prácticas y reflexiones para sanar con el agua

CUERPOS DE AGUA

Preámbulo 

El 83% de nuestro cerebro, el 75% de nuestro corazón, el 85% de nuestros pulmones y el 95% de nuestros ojos son agua: Nuestra mirada, pensamiento, respiración y latidos son agua.

 

El océano es nuestro ancestro en común, mitología y biología coinciden. Cada segundo aliento que tomamos es gracias al oxígeno generado por nuestros océanos que siempre están cerca de nosotros.

 

Fuimos peces, ahora llevamos el agua en nuestro interior. Nuestra sangre, nuestro sudor, son tan salados como esos mares en los que ahora, de vez en cuando, nos sumergimos. Los trazos de nuestros inicios oceánicos circulan a través de nosotros.

 

Somos cuerpos de agua, siempre en un proceso de cambio, y lo que buscan éstas prácticas es generar una relación más íntima y fluida con esos otros cuerpos de agua, humanos y no-humanos, que nos rodean, y con los que inevitablemente estamos conectados: el agua conecta los cuerpos. Como seres acuosos nos experimentamos menos aislados, nos convertimos en remolinos oceánicos. Nuestros ciclos compartidos dan forma a una hidrocomunidad planetaria.

Pacífico es un fanzine que ha resultado de una investigación que recién comienzo: Water my dances, water my thinking, en el que el agua es mi materia de estudio y una herramienta para el pensamiento ya que a través de esta sustancia intento animar algunas ideas que no pueden sentirse ni entenderse en abstracto. 

 

A través de este medio te comparto algunas instrucciones, conceptos y reflexiones con las que me he encontrado, gracias a las cuales, me he rodeado de posibilidades de ser de otra manera y de repensar los asuntos corporales más allá de la imaginación humanista. Nuestros cuerpos no terminan en la piel: son moleculares, extensivos y virtuales.

 

Espero que lo disfrutes y que estas páginas nos sirvan para expandir el nosotros. 

REQUERIMIENTOS

Tiempo; te recomiendo que cuando te decidas a hacer las prácticas, dispongas de por lo menos una hora y media, para que realmente puedas habitarlas.

Ropa cómoda, botella de agua (rellena de agua), un vaso (transparente de preferencia), cuaderno/hojas para escribir; pluma, computadora o teléfono (esto último solo para la versión impresa)

En caso de contar con ellos: un mat de yoga, una bocina; alguna planta que te acompañe.

 

Acomoda los objetos por el espacio con la intención de crear un escenario para posibles pasados y futuros.

 

Ninguna de las practicas tienen una duración clara, verás que las prácticas 3 y 4 van acompañadas de música, pero tu decide su temporalidad, adáptalas a tus necesidades y sobre todo gózalas. El único objetivo es generar conocimiento y sanación; permitiendo el fluir de esa energía creativa que hay en ti.

PRÁCTICA 1

Botellas, Recipientes, cuerpos.

Instrucciones:

Toma la botella de agua, obsérvala y antes de servir el agua en el vaso, lee el siguiente texto:

Un día Viriginia Woolf escribió, El héroe como una botella. Tiempo después,  Úrsula K. Le Guin, retomó la frase y le hizo una pequeña variación, La botella como un héroe, y a partir de ella escribió su texto: The carrier bag theory of fiction; en el cual Le Guin nos narra que la historia de la evolución nos ha engañado y que la primer herramienta inventada por el hombre no pudo haber sido un cuchillo; pues antes de cazar, el hombre tuvo una primera actividad; la de cargar. Por lo que lo primero que debió haber creado fue algo para transportar, un objeto que pudiera contener algo más: Una hoja, una calabaza, una concha, una red, una bolsa, un cabestrillo, un saco, una botella, una maceta, una caja, un contenedor. 

Un soporte, un recipiente.

 

Esa botella que tienes frente a ti, contiene y transporta agua. Nuestros cuerpos también. Como cuerpos de agua somos bolsas con la capacidad de albergar cosas.

 

Ahora ya, puedes servir el agua en el vaso.

Escribe una palabra en un papel, dóblalo y colócalo debajo o cerca del vaso con agua.

 

Las palabras también contienen cosas.

PRÁCTICA 2

Respiración oceánica.

Instrucciones:

Siéntate, en una posición cómoda, frente al vaso de agua y el papel en el que has escrito la palabra.

Antes de comenzar, practica la respiración que te explicaré a continuación.

Coloca frente a tu cara la palma de la mano derecha como si fuera un espejo y quisieras ver tu rostro; inhala por la nariz y al exhalar con la boca abierta, emite el sonido AHHH, raspando-cerrando un poco la garganta como si quisieras empañar el espejo. Repítelo las veces que sea necesario para comprenderlo. Aprende a respirar, respirar nunca es neutral.

 

Una vez que lo hayas entendido baja tu mano y realiza la respiración pero con la boca cerrada, emitiendo el mismo sonido desde la garganta, tanto para inhalar, como para exhalar.

 

Cuando estés listo haz 5 respiraciones, inhalando y exhalando en 6 tiempos. 

Tapa tus oídos con las dos palmas de las manos para que te ayuden a escuchar tu océano interior.

 

Antes de continuar quiero que seas consciente de que tu respiración es humedad, y que con cada respiración, intercambias con el mundo en el que vives; es a través de ella que podemos lograr un cuerpo en común.  

 

Esta vez haz 10 respiraciones, inhala y exhala en 6 tiempos, pero además presta atención a ese pequeño vacío que se genera entre la exhalación e inhalación y que conocemos como aspiración. Esa aspiración es una pausa en la que navegamos, una suspensión de nuestras actualizaciones entre el agua y el aire.

 

Para finalizar haz una última respiración, que dure lo necesario para vaciar tu cuerpo, y así poder continuar.

PRÁCTICA 3

Aprende a nadar.

Instrucciones:

Si quieres acompañarte con música, dale play:

00:00 / 28:02

Colócate en 4, (posición de perrito), en el suelo y comienza a mover la espina dorsal, de preferencia con los ojos cerrados, curva hacia arriba, hacia abajo, hacia los costados; deja que el movimiento vaya desde el cóccix hasta la tapa de la cabeza. Una vez que hayas sensibilizado esa zona puedes permitir que el movimiento viaje a otras partes del cuerpo sin olvidar que el motor es la espina dorsal, no es necesario hacer mucho: entrega tu columna vertebral, entrega tu cabeza.

 

 

Por si lo necesitas, antes de moverte, (o después), puedes leer la siguiente historia de Tabita Rezaire:

 

Ves la superficie del océano, llueve y caen pequeñas gotas que dibujan círculos, ondas infinitas que vienen y se van. Imagina que esas ondas son diferentes vidas cubriendo el océano. 

 

(pausa para visualizar)

 

Finalmente te animas a sumergirte, y ahí , en el fondo, ya no ves más ondas, sino una masa de agua, una gran masa de agua. 

 

(pausa para visualizar)

 

Y eso es lo que tenemos que hacer, ir cada vez más al fondo de nuestro océano, ese espacio donde todos nos encontraremos, cuando tal vez todos seamos lo mismo: Una gran masa de energía. Todos somos energía…. la misma.

 

Es difícil llegar a estas profundidades de nuestra existencia y no quedarnos distraídos en nuestra propia onda, fascinados por ella: ¡Mira! Mi onda es más grande que la de los demás, es más grande que la tuya. 

Nos dedicamos a comparar nuestras ondas, pero no, no deberíamos: ¡Mira! Soy todo el océano, ¡Y tú también!

PRÁCTICA 4

Tomar agua y moverse como un cuerpo de agua.

Antes de beberte el vaso de agua, te comparto unas palabras de Astrida Neimanis:

 

Tomarte un vaso de agua es tomarse los fantasmas de los cuerpos que cayeron en esa agua. 

El agua retiene nuestros secretos más antropomórficos, hasta aquellos que hubiéramos preferido borrar. Nuestros pasados regresan a nosotros con goteos e inundaciones.

Y ese mismo vaso de agua facilitará nuestro movimiento, crecimiento, pensamiento y amor. Así mientras va por nuestro esófago, nuestra sangre, el dedo índice, la clavícula, la fascia de nuestra cadera derecha; asegura que nuestro ser, siempre se esté convirtiendo.

00:00 / 28:02

Instrucciones:

Da las gracias… y bébete el vaso de agua, piensa en la palabra que escribiste mientras lo haces.

 

Dale play:

Y comienza a moverte.

Muévete pensando que el movimiento sostiene lo que fue, es y está por venir en su materialidad.

Muévete como cuerpo de agua, consciente de tu capacidad de liquidificación y expansión. Eres sal, olas, oleaje, arena.

Muévete pensando en las expresiones del agua: evaporación, condensación, precipitación y transpiración.

Muévete para abrir algunas grietas y así cultivar otras formas de sentirnos en relación con el mundo.

 

Nota: Si te dan ganas de orinar después de esta práctica o si transpiras, observa esa agua que genera tu cuerpo, pregúntate hacia donde se dirige, visualiza a través de estos líquidos tu mar interior.

PRÁCTICA 5

Saliva.

Instrucciones:

Piensa en tu boca, en el agua de tu saliva que nos permite hablar, comunicarnos.

Busca un texto que tengas ganas de leer en voz alta y hazlo pensando en tu saliva.

Te comparto el texto con el que suelo hacer esta práctica, por si quieres aprovecharlo. Es de Audre Lorde y se llama Casa de la diferencia.

 

Estar juntas las mujeres no era suficiente, éramos distintas. 

Estar juntas las mujeres gay no era suficiente, éramos distintas. 

Estar juntas las mujeres negras no era suficiente, éramos distintas. 

Estar juntas las mujeres lesbianas negras no era suficiente, éramos distintas. 

Cada una de nosotras tenía sus propias necesidades y sus objetivos y alianzas muy diversas. 

La supervivencia nos advertía a algunas de nosotras que no nos podíamos permitir definirnos fácilmente, ni tampoco encerrarnos en una definición estrecha… 

Ha hecho falta cierto tiempo para darnos cuenta de que nuestro lugar era precisamente la casa de la diferencia, más que la seguridad de una diferencia particular.

PRÁCTICA 6

Narración.

Instrucciones:

Con todas estas sensaciones que te han quedado en el cuerpo, con todas esas ideas que te han pasado por la cabeza,

escribe un texto sobre tus orígenes, que busque tu, (o nuestros), parentesco en todas sus formas queer.

¿Te acuerdas de tu primera respiración? ¿De cuando estabas en un océano muy pequeño: el útero de tu madre; y saliste para llegar a un océano más grande: el mundo en el que habitas? ¿Sabías nadar, tenías aún escamas de tu pasado como pez? ¿Fuiste alguna vez lluvia y caíste en el vaso de agua que alguien bebió con mucho placer, para más tarde evaporarte a través de los poros de su piel? ¿Alguna vez el mar y tú se fundieron en un abrazo adornado por su espuma blanca? ¿Recuerdas esa estela que generaste al agitar tu cuerpo en el océano?

 

Una vez que termines el texto, puedes leérselo al agua, quien continúa grabando esos pasados compartidos en su archivo molecular.

 

Y si te parece bien, también puedes compartirlo conmigo, mandándolo a: anabellapareja@gmail.com

EPÍLOGO

00:00 / 04:10

Y como el Reggaeton, siempre se adelanta, y tiene la capacidad de acompañar todas nuestras teorías; te dejo esta canción por si necesitas seguir en movimiento o simplemente disfrutar del video.

Dale play:

 

 

 

¡Gracias!